Al preguntarme: ¿Qué deseo para mis hijas? La respuesta automáticamente es: ¡Que sean felices! Deseo que sean mujeres con la fuerza interior que las lleve a tomar las decisiones que fortalezcan sus sueños y las convierta en las personas que vinieron ha ser al haber sido creadas para superar los obstáculos que se les presenten en la vida sin perder la paz.

Durante los 23 años que he sido bendecida como madre, la educación que les he transmitido a mis hijas la he enfocado mucho en el balance, como lo llamamos en mi casa. Luchar por mantenerlo en todas las situaciones de nuestra vida: el Yo como persona, la familia, el trabajo, las amistades, el deporte o actividades extracurriculares y como centro de nuestra vida, Dios. Pero ¿es esta la respuesta a como educar hijos felices?

Maureen Healy, psicóloga, autora y fundadora de la fundación Growing Happy Kids, tiene más de veinte años de experiencia guiando padres e hijos a encontrar el cómo alcanzar la felicidad. En su libro Growing Happy Kids nos presenta un modelo para fomentar la confianza en nuestros hijos, basado en datos científicos y de filósofos alrededor del mundo. Su programa presenta los cinco bloques que encapsulan las piezas centrales para que nuestros hijos logren la confianza en ellos mismos y de esta manera alcanzar la felicidad.

    • El primer bloque está enfocado al fortalecimiento del cuerpo humano, es decir, a una buena alimentación, ejercitarse constantemente y descansar, como la base necesaria para tener una buena salud mental y emocional.
    • El segundo es principalmente la guía para llevar a nuestros hijos a creer en ellos mismos. Un perfecto ejemplo para este bloque fueron las palabras de Pablo Picasso: “Mi madre me decía, ‘Si eres soldado, te convertirás en general. Si eres un monje, te convertirás en Papa.’ En cambio fui pintor y me convertí en Picasso.”
    • El tercer bloque nos guía a fortalecer la parte emocional, es decir, conectar la confianza en ellos mismos al conocimiento de la fuerza interior que nos hace capaces de perseverar aún con obstáculos que lo traten de impedir.
    • El cuarto bloque fortalece la parte social, ¿cómo interactuar con las personas que nos rodean?
    • Y finalmente, el quinto “el glaseado del pastel”, como dice Healy, la parte espiritual, la creencia en un ser o energía superior que nos hace valorarnos como personas únicas y expandir nuestra confianza.

Al escribir este artículo, le pregunté a mis hijas que pensaban al respecto, la mayor contestó: “Creo que somos un buen ejemplo mami, a pesar de las dificultades somos una familia unida y feliz.” Y, como mencionó Stephen Covey en su libro los 7 Hábitos de las Familias Altamente Efectivas, las relaciones son como una cuenta de ahorros, necesitan más depósitos que retiros y en mi familia de eso se trata y así hemos logrado el balance y la felicidad.

Ama a tus hijos. Que tu tiempo con ellos sea efectivo, háblales positivamente, ya que nuestras palabras tienen gran impacto en sus vidas.

Sé primero tú feliz y así formarán el vínculo de apego seguro (relación madre – hijo) necesario para lograr el éxito de la mejor labor del mundo, el regalo de ser madres.

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