Ser madre –o padre- solteros no es nada fácil. Trae consigo una serie de retos, tanto económicos como sociales. Uno de los más difíciles es la toma de decisiones ya que estas son necesarias durante todo en el proceso de crianza: desde qué pediatra escoger hasta en qué colegio inscribir a tu hijo. Cuando estas decisiones se toman entre dos hay más diálogo y una responsabilidad compartida. Sin embargo, cuando es solamente un padre el que está tomando las decisiones, esto se puede volver estresante y la carga emocional suele ser bastante fuerte ya que el peso de las mismas recae solamente sobre una persona.

A continuación, se ofrecen unas sugerencias que pueden servir a los padres solteros en el proceso de toma de decisiones.

Busca apoyo en algún otro adulto a quien le tengas confianza para poder discutir tus ideas con ellos. Puede ser uno de tus padres, un amigo, un consejero o un líder espiritual. Asegúrate que sea alguien con quien compartas las mismas creencias y valores fundamentales. Toma en cuenta que la decisión final siempre debe ser tuya.

Apoya y comunícate con tus hijos. Es importante mantener en mente que cualquier decisión que tomes debe ser para el bienestar tanto de tus hijos como de tu familia. También es necesario que hables con ellos, que resuelvas sus dudas y que te intereses por sus puntos de vista, sobre todo cuando tus hijos ya son adolescentes. A veces los niños son mucho más maduros de lo que creemos y tienen opiniones muy válidas.

Investiga, habla con otros padres y pide opiniones. Para ciertas decisiones, como por ejemplo con qué pediatra llevarlos, dónde hacer las piñatas y en qué colegio inscribirlos, lo importante es indagar y no hay mejor información que la que pueden brindarte otros padres con hijos de edades similares. Luego de pedir información en las instituciones, consulta con otros padres sobre su experiencia.

Toma decisiones basadas en la lógica utilizando una lista de pros y contras. Parece muy simple, pero escribir todos los beneficios y desventajas de una situación de verdad ayuda. Recuerda: hay decisiones, como por ejemplo una mudanza, que siempre van a tener desventajas, lo que debe asegurarse es que los beneficios las sobrepasen.

A veces es necesario alejarse un poco de la situación para obtener perspectiva. Muchas veces una decisión puede consumirnos de tal manera que dejamos de ver con claridad las cosas. Enfocarse en otros asuntos por uno o dos días nos puede ayudar a obtener una perspectiva nueva y a considerar puntos que tal vez antes habíamos dejado a un lado.

Ten confianza en las decisiones que tomas, recuerda que eres quien mejor conoce a tus hijos y quien mejor conoce las necesidades de tu familia. Ciertas disposiciones implican valentía, pero siempre son las correctas si van a mejorar las condiciones familiares.

Una vez tomada la decisión, llévala a cabo. Resiste el deseo de seguir analizando la situación o de retractarte. Esto solamente generará más estrés y no te ayudará a mantenerte firme en la decisión ya tomada.

Sobre todo, cuida de ti mismo tanto física como psicológicamente, ya que, para ser un padre eficaz, tienes que estar lo más saludable que puedas. Esto incluye llevar una dieta balanceada, hacer ejercicio, dormir lo suficiente y aprender a lidiar con el estrés.

Y no olvides lo más importante: recuerda que como humanos, y por lo tanto como padres, no somos perfectos. Permítete equivocarte alguna vez, siempre que enmiendes tu equivocación en cuanto la reconozcas.

Es psicóloga clínica egresada de la Universidad Rafael Landívar. Aparte de la psicología siempre le apasionaron la etiqueta y los buenos modales y es por eso que, con una compañera de universidad, fundaron Molly Manners Guatemala: una academia de etiqueta, modales y habilidades sociales para niños y adolescentes. Ahora divide su tiempo entre dar clases de psicología en la universidad, impartir cursos y talleres en su academia, estudiar (que también le apasiona) y pasar tiempo con su esposo y su perro Mr. Pulgoso.