Podríamos decir que la paternidad es un deporte extremo. Requiere esfuerzo, una meta clara, determinación y mucho, mucho trabajo. Te puedes topar con situaciones que requerirán de ti una voluntad y un ánimo sobrehumanos.

Juan Carlos Sagastume es papá y deportista extremo a la vez (interesante combinación, ¿verdad?), que entre muchos otros logros, ha obtenido el primer lugar en la prueba doble Ironman en la competencia USA Ultra Triathlon y en la triatlón doble Ironman en Oregon, Estados Unidos. Además, se coronó como Campeón del Mundo en la Quíntuple Ironman, en la que estableció un nuevo récord mundial.

Como papá, Juan Carlos siente orgullo por dar un ejemplo tan grande e inspirador para sus hijas, Andrea, Sarita y Sofi. “Como atleta, ellas miran que cuando participo en algo, lo hago de manera exitosa; entonces tienen el ejemplo de tener un papá que busca siempre la excelencia”.

Pero, también ven el otro lado de la moneda: el esfuerzo. “Ellas me han visto regresar de las competencias con ampollas o sin uñas… eso significa que no es fácil, que para alcanzar un sueño a veces uno sufre, le cuesta y hay que sacrificarse.(…) Es importante además que nuestros hijos aprendan que alcanzar una meta no se logra de la noche a la mañana.”


“Quiero ser un ejemplo de vida para mis hijas”

“Un consejo para los padres es que se debe tener una vida balanceada. Acepto que no es fácil ser padre, pero creo que si como padre se es capaz de seguir los propios sueños, también se es capaz de regresar al hogar para dar ejemplo”.

En una entrevista televisiva, Juan Carlos comentaba cómo en una conferencia uno de los participantes le preguntó: ¿Usted no se considera egoísta por dejar a su familia para ir a este tipo de expediciones? Después de un momento de duda, él respondió: “Prefiero tener a unas hijas que admiran a su papá porque hace realidad sus sueños que tener unas hijas que tienen un papá frustrado que no se atreve a cumplir sus sueños”.

Ese deseo por ser modelo de vida, está definitivamente influenciado por lo que él vivió: “Estoy siguiendo el ejemplo de mi padre: una persona exitosa, que obró bien en su día a día”. Además, reconoce que el apoyo que sus padres le han dado, ha sido también una lección importante que quiere replicar: “Vale la pena que los papás acompañen a los hijos. Hoy los papás no están presentes. Cuando estamos en los momentos especiales de nuestros hijos, estos se convierten en algo muy especial, muy sentimental, que se va a guardar toda la vida.”

Todo Iron Man, tiene una Iron Woman…

Una verdadera vocación. Así describe Juan Carlos la paternidad. “No todas las personas venimos para ser los mejores padres del mundo, a algunos nos cuesta un poquito más”. Pero luego de esta frase, nos comparte quizá uno de los secretos que guían su paternidad: “Lo importante es aceptar el estilo de papá que uno es, al no hacerlo se puede dar paso a la frustración”.

Y su esposa Eva sin duda, ha no solo aceptado sino respaldado el estilo de Juan Carlos. “Yo voy a hacer mi ejercicio y me quedo totalmente satisfecho para luego salir con las niñas, llevarlas a comer, llevarlas al cine… pero siempre siento que le puse un chequecito a algo personal, y luego me entrego de lleno a los hijos. Es importante que mi esposa y yo tengamos metas distintas. Uno tiene que apoyarse mutuamente para ser ejemplo para los hijos.

Así que sí, la paternidad es un deporte extremo. Pero cuando el esfuerzo, la meta clara, la determinación y el trabajo son parte del plan, el camino no solo es más sencillo sino también más enriquecedor.

Mamá de seis hijos, soy lectora empedernida y genéticamente despistada. Escribo para cerrar mi círculo vital. Soy Directora Editorial de Niu.